Testimonios

Técnicas avanzadas pueden lograr que un niño sea concebido pese a las adversidades.

ALMA ROSA
Dr. Maquita, le escribe Alma Rosa León González, ganadora hace tiempo del concurso "Tras las huellas de la infertilidad" que organizaron Ud. junto con la revista Marie Claire. Espero me recuerde... Deseo que se encuentre muy bien.
El motivo de la presente es para contarle lo que paso después de que fui con usted y me regaló los tratamientos hormanales para poderme embarazar. Ya ve que el primero no funcionó y con el segundo resulté embarazada y a pesar de que seguí sus instrucciones al pie de la letra, tuve un aborto y perdí al bebé... no sé si por custiones del legrado - ud. sabe más que yo... - se limpió mi matriz y tuve menstruaciones más regulares depués del aborto. A raíz de eso quedé embarazada naturalmente, no lo podía creer cuando me dí cuenta del embarazo a los tres meses y medio de gestación... El embarazo se desarrolló de maravilla y tuve a un precioso bebé el 24 de junio de este año, casualmente fue mi regalo de cumpleaños... Es un varoncito y se llama Francisco José.
Lo que quiero expresar es que estoy muy agradecida con usted y con la revista Marie Claire por haber organizado el concurso, sin el cual, en mi opinión, no podría tener conmigo a este pequeño bebé que es una dicha y un milagro en mi vida.
Por favor, espero que después de la experiencia de mi aborto no haya quedado decepcionado de organizar estos concursos y ayude a más mujeres a tener consigo lo que siempre han soñado.
Le reitero una vez más mi profundo agradecimiento y le envío una foto nuestra para que la ponga en la pared de éxitos de su consultorio.

Atentamente,
LDG. Alma León

CAROLINA
Yo llegue con el doctor Carlos Maquita cargada de dudas. Como pareja el desconocimiento nos afecta mucho porque anda uno dando vueltas con otros médicos y no llega al lugar indicado. Llegué a Red Crea porque un familiar investigó de este sitio y me contó. Me dijo que le habían hablado bien de este centro. Estaba muy desanimada, no quería saber nada de nada. Hacía diez años que estaba intentando embarazarme, había visto a tres médicos antes que al doctor Maquita. La verdad es que había perdido toda esperanza, entonces mi cuñada investigó en Internet, pero tenía miedo de volver a empezar otra vez con lo mismo. Hasta que un día llamé y me dijeron que viniera. Y lo que de entrada me dio mucha confianza fue que llegué, platiqué con el doctor Maquita y me dijo: vamos a ver qué se puede hacer, tráigase todo lo que tenga de estudios. Para mí eso significó mucho, porque a dondequiera que iba me decían vamos a ver esto, vamos a empezar, le voy a mandar a hacer otro estudio, todo de nuevo, y él no. El doctor Maquita me dijo traiga lo que tenga, yo voy a hacer todo mi análisis y eso me dio confianza de que me iba a poder ayudar.

Ya tenía temores y una de las cosas que me dio confianza es que nunca me hizo desanimarme, sus palabras eran verdad. Me decía: usted tranquila, todo se puede, y uno se enfrenta con otro tipo de médicos que no le dan a uno ni respuesta, ni le animan. En mi matrimonio estábamos esperando que el embarazo se diera solo, pero ante la falta de éxito fuimos con un ginecólogo y me hizo estudios de histerosalpingografía pero no me dio respuesta alguna, sólo hacía estudios y estudios, nunca me dijo por qué no me podía embarazar, ni qué alternativas tenía. Hasta Red Crea vine a saber sobre la inseminación y otras técnicas que existen, antes nadie me dijo nada. Por eso me empecé a desesperar, porque antes de ponerme en manos del doctor Maquita dejaba pasar tiempo sin hacer nada, pasaban otros meses y volvía a intentar. Tampoco había continuidad, pues al no ver resultados ya no lo hacía. La verdad mi esposo siempre me apoyaba, si le decía hay que ir, me llevaba y también se quedaba igual que yo, sin saber nada. El sólo me decía, no te desanimes, ya Dios dirá y cosas así. Eso es una parte muy importante, cuando la pareja apoya. Por ejemplo, con los estudios o cuando me hicieron una inseminación aquí y le pidieron la muestra él cooperó con todo. Me hicieron dos inseminaciones en el consultorio que no funcionaron, luego me mandaron con un médico internista, me hicieron unos estudios y me dieron un tratamiento, después -como era época de posadas- pensamos en descansar en diciembre y parte de enero, ahí fue cuando me di cuenta que estaba embarazada, fue natural con el tratamiento y me pude embarazar Llega un momento en que uno ya no quiere hacer nada, se pierden las esperanzas. Empezar otro ciclo y sin resultados se vuelve muy frustrante. Ya intentando formalmente embarazarme llevaba como cinco años. Con el doctor Maquita duré dos años y me embaracé. Por la confianza que tuve con él hacía todo lo que me decía, nunca fallaba a las citas, sobre todo porque sí tenía el ánimo, internamente sentía que él si me iba a ayudar. Eso me hacía que fuera constante y hacía lo que me indicaban, a veces sí lloraba y le decía al doctor que seguro no me iba a embarazar, él me calmaba y me decía no pasa nada, todo va a salir bien. Pero sí fue muy desgastante, aunque en otros lados no me mandaban inyecciones ni me decían qué días debía tener relaciones, sólo ordenaban tomar algunos medicamentos, sin ningún resultado. Aquí me tuvieron realmente un seguimiento de cómo ovulaba y todo, de una forma muy profesional. Es posible que hubiera pasado con médicos que sólo eran ginecólogos, que estaban probando a ver si pegaba con uno u otro medicamento, pero no estaban especializados en reproducción asistida. Es curioso, desde que empecé con el tratamiento aquí, empecé a sentir como que mi cuerpo se estaba preparando para traer una vida. Incluso cuando venía a las consultas y veía otras mujeres con distintos casos, platicábamos y nosotras mismas nos animábamos, porque escuchaba a varias que ya habían tenido a sus bebés. Entonces creo que el compartir con otras mujeres sobre los problemas que tiene uno ayuda mucho. Tuve un embarazo de ocho meses increíble. Desde que le dije al doctor Maquita y me hizo la prueba que confirmó mi embarazo él me cuidó mucho de no subir de peso, nunca tuve problemas de que me subiera la presión. Tengo 42 años y el embarazo estuvo tranquilísimo, seguí trabajando, haciendo mis cosas normales. Ahora tengo una niña de un año cuatro meses, una niña que me llena de felicidad. Creo que valió mucho la pena, ojalá hubiera más médicos con la calidad humana que tiene el doctor Maquita, porque en verdad su forma de hablar motiva mucho. Ahora estamos pensando en otro, aunque tengo temor por la edad, porque dicen que uno ya no tiene la misma vitalidad, pero sí me gustaría tener otro hijo, si Dios me lo permite, pero lo estamos pensando todavía. Lo que le diría a otras mujeres que están en esta situación es que se tomen el tiempo en buscar el lugar adecuado para que no tengan que pasar malas experiencias. Muchas veces por la desesperación de no lograr un embarazo se va a cualquier lugar y se va brincando de un lado para otro. Hay que saber de los sitios, conocer sus casos de éxito, pedir la información de los médicos, para saber si es gente especializada, porque si no, nos ciega la desesperación. Nunca falta la amiga que te dice, es que yo conocí a no sé quién que fue a tal lado, pero lo mejor es buscar ayuda médica para el problema preciso. Yo tenía un problema de prolactilemia muy fuerte, es decir, generaba leche sin estar embarazada porque tengo un pequeño tumor, no dañino, en la cabeza, pero eso hacía que estimulara la prolactina. Entonces ese problema reducía la posibilidad de embarazarme. Así que con el tratamiento que me mandó el doctor Maquita empezó a bajar el nivel de prolactina, me lo controlaron y ya me pude embarazar. Yo nunca pensé en la adopción, no me sentía preparada para ello, aunque lo platicamos, había algo en mí que me decía que podría tener un hijo propio. Los ocho meses de embarazo me preparé mentalmente y veo que valió la pena. Tengo 20 años de casada y ahora soy más feliz con mi hija. x


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